Tormenta de Goles

· Equipo Deportivo
Andorra y Málaga, dos equipos en gran momento de forma, se citaron bajo una auténtica tromba de agua en un partido que lo tuvo todo: goles en ambas partes, emoción constante e incluso un par de tantos anulados.
El empate permite a los andaluces mantener firme su candidatura al ascenso directo y prolongar su buena racha, sumando ya siete encuentros sin perder. Por su parte, los de Carles Manso continúan con resultados positivos, alejándose del descenso y acercándose, cada vez más, a la permanencia.
Dominio sin premio
La igualdad inicial se rompió pronto. A partir del minuto cinco, los locales se hicieron con el control del balón y generaron la primera ocasión clara con un potente disparo de Imanol García que rozó el poste.
Sin embargo, el dominio no se tradujo en oportunidades claras, algo que el conjunto costasoleño —letal en esta segunda vuelta— no tardó en aprovechar.
Golpe del Málaga
En el minuto 20 llegó el aviso. Joaquín Muñoz culminó un contraataque con un disparo que Jesús Owono logró detener. Pero, tras el córner, Diego Murillo inauguró el marcador con una jugada ensayada que lo dejó solo para empujar el balón.
Poco después, Jokin Gabilondo tuvo el segundo en otro contragolpe, aunque su remate se marchó fuera.
El Andorra reaccionó con urgencia. Lautaro de León, Yeray Cabanzón y Josep Cerdà lo intentaron desde diferentes posiciones, pero Alfonso Herrero se mostró sólido bajo palos.
Penalti y más ventaja
Cuando mejor estaban los locales, incluso tras un gol anulado por falta, el Málaga amplió su ventaja desde el punto de penalti. Gael Alonso derribó a Joaquín Muñoz y Eneko Jauregi no perdonó.
Reacción local
Tras el descanso, Lautaro volvió a marcar, pero su tanto fue anulado por fuera de juego. Lejos de rendirse, el Andorra siguió insistiendo y encontró premio rápidamente.
Josep Cerdà recortó distancias con un gran cabezazo en el segundo palo tras un centro de Thomas Carrique. Apenas diez minutos después, el propio Cerdà firmó el empate tras aprovechar un rechace de Herrero en una jugada a balón parado.
Un partido desatado
El Málaga, algo desdibujado, también tuvo su ocasión más clara con un disparo de Dani Sánchez al travesaño tras una buena presión alta.
Pero el Andorra no levantó el pie del acelerador. En el minuto 80, Lautaro de León protagonizó una gran jugada individual: dejó atrás a dos defensores y superó a Herrero con una sutil vaselina.
Empate final en plena locura
Cuando parecía que los locales se llevaban el triunfo, el partido volvió a girar. Montero empató con un remate de cabeza en el área pequeña tras un centro de Josué Dorrío.
La jugada llegó justo después de una espectacular intervención de Owono ante un potente disparo de David Larrubia.
Conclusión
Un partido caótico, vibrante y absolutamente impredecible. Bajo la lluvia, Andorra y Málaga firmaron un espectáculo inolvidable que refleja a la perfección la esencia de una liga donde todo puede pasar… incluso en medio de una tormenta.