Galletas de Manteca

· Equipo de Comida
Estas clásicas galletas de manteca son crujientes, delicadas y perfectas para acompañar el café o la merienda.
Ingredientes
Rinde aproximadamente 40 galletas.
* 320 g de harina de trigo (2 tazas)
* 100 g de mantequilla
* 70 g de manteca de cerdo o manteca con chicharrones
* 80 g de azúcar glas
* 1/3 de cucharadita de bicarbonato de sodio
* 1/3 de cucharadita de polvo de hornear
* 1 cucharada de azúcar vainillado
* 1 huevo
* 1 cucharada de nata agria o crema agria
Preparación
Coloca la harina de trigo en un recipiente grande. Añade la mantequilla cortada en dados, la manteca de cerdo picada, el azúcar glas, el bicarbonato, el polvo de hornear y el azúcar vainillado.
Comienza a mezclar los ingredientes, ya sea con las manos o con el accesorio para masas quebradas de una batidora, hasta obtener una textura similar a unas migas finas.
Agrega el huevo y la nata agria. Amasa hasta conseguir una masa lisa y homogénea. Forma una bola, envuélvela en film transparente y déjala reposar en el frigorífico durante aproximadamente 1 hora.
Mientras tanto, prepara la máquina manual para hacer galletas o la picadora de carne con el accesorio para galletas. Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo, sin ventilador.
Saca la masa del frigorífico y corta pequeñas porciones. Pásalas por la máquina para formar las galletas y córtalas al tamaño deseado. Colócalas sobre una bandeja cubierta con papel de hornear.
Hornea durante 10 a 12 minutos, o hasta que estén ligeramente doradas.
Consejos
Si utilizas manteca con chicharrones, comprueba que los trozos sean pequeños y blandos para evitar que obstruyan el accesorio de la máquina.
También puedes preparar estas galletas utilizando únicamente mantequilla o sustituir toda la grasa por margarina vegetal o aceite de coco, según tus preferencias.
Conclusión
Estas galletas tradicionales conservan todo el sabor de la repostería casera de siempre. Su textura quebradiza y su delicado aroma a vainilla las convierten en una opción perfecta para compartir en familia o disfrutar con una taza de café o té. Con ingredientes sencillos y una preparación fácil, son una receta que nunca pasa de moda.